Preguntas frecuentes Beneficios

Artículos

  Seminarios y talleres Quienes somos
Habilidades prácticas Casos

Tests

Investigaciones Contáctenos
   Aplicaciones
  prácticas
   IE en la Empresa
   IE en la Salud
   IE en la Familia
   IE en la Pareja
   IE en la Educación
   IE en el Liderazgo y 
   Adiminist. Pública 
   Actividades
  Programa talleres
  Programa seminarios
  Clases abiertas
   Información
  Links en inglés
  Links en español
  Bibliografía
  Contáctenos
  E-groups
  Secciones
  recomendadas
 Poesías
 Perlas
 Presentaciones
  Secciones
  recomendadas
 Poesías
 Perlas
 Presentaciones



 

EMOCIONES BIEN DOSIFICADAS

  Qué emociones pueden mostrarse y cuáles no, dependerá de los modelos sociales, definidos de manera distinta, no sólo en las diferentes culturas, sino incluso en los pequeños grupos de la sociedad.

  Cuanto mayor es nuestra competencia social, mejor se adaptan nuestras emociones a los 'esquemas emocionales' o reglas de expresión que son aceptables en un contexto social. Estas determinan quién, cuándo y qué emociones pueden manifestarse hacia fuera y de qué manera. Dependiendo de la situación, puede que sea necesario:

·     minimizar la emoción ('Simplemente, tenía un buen día' después de una presentación que ha ido bien);

·     exagerar la emoción ('Buen golpe', cuando la pelota de un principiante al menos no ha ido a parar fuera de la pista), o

·     compensar una emoción ('Lamentablemente, tenemos entradas para ir a un concierto esta noche. De no ser así, por supuesto que nos habría encantado venir' al recibir una invitación a un pase de diapositivas).

  Las reglas válidas para los hombres son diferentes para las mujeres. Un mismo comportamiento se considerará en un hombre poco masculino y, en cambio, en una mujer se calificará de una gran sensibilidad; en él se considerará dinámico, en ella agresivo; en él pragmático, en ella frío y duro. Y ya que los niños pequeños aprenden que, al recibir un regalo poco acertado, también hay que dar las gracias y que no hay que hacer aspavientos cuando se ha llegado el último en la competición de esquí. Pero no es nada sencillo dosificar las emociones al mostrarlas: un exceso de modestia, admiración o consideración puede producir en el otro un efecto tan irritante como la exteriorización desmedida de las emociones.  

 

 

 

 

 

 

preguntas frecuentes | beneficios | artículos | seminarios y talleres | quiénes somos
habilidades prácticas | casos | tests | investigaciones | contáctenos