INTELIGENCIA
EMOCIONAL:
SINÓNIMO DE MADUREZ
La violencia provocada por los jóvenes preocupa. ¿Qué es lo que
está fallando en la crianza de los niños?
Mientras
que los comunicadores culpan a los juegos de video y la televisión,
los educadores a la falta de orientación cívica y moral en las
escuelas, los sicólogos apuntan hacia un aspecto fundamental del
desarrollo de la personalidad.
Antes
lo llamaban madurez, pero ahora es calificado de inteligencia
emocional y hasta existen pruebas que miden el coeficiente emocional (EQ).
"Estamos
criando un montón de niños sin disciplina por ideas mal entendidas
de dejar al niño hacer lo que quiera", afirma María C. Fernández,
psicóloga de la Universidad de Miami que labora en el Mailman
Center for Child Development.
A
su juicio, la forma ideal de desarrollar la Inteligencia Emocional es mediante
la crianza en el hogar en el que los padres logren hacerlo con un
equilibrio del amor y la disciplina.
"Uno
trata de que el niño se desarrolle emocionalmente y que sea feliz en
la vida, son cosas básicas y normales", apunta la experta en
sicología infantil. "Para lograr el desarrollo del niño es
indispensable el amor y la disciplina. Los dos tienen que ir de la
mano".
Otros
hasta discuten si la Inteligencia Emocional es un potencial innato
o si constituye un grupo de habilidades, competencias, o destrezas que
se aprenden.
También
hay especialistas que afirman que, al igual que ocurre con todos los
otros tipos de inteligencia, existen aspectos de desarrollo en el
aprendizaje de cómo utilizar esta inteligencia. Y la habilidad de
usarla varía de situación a situación y de día a día.
Según
investigaciones recientes, los niños con una Inteligencia Emocional
alta aprenden mejor, tienen menos problemas de conducta, se sienten
mejor sobre sí mismos, tienen mayor facilidad de resistir las
presiones de sus contemporáneos, son menos violentos y tienen más
empatía, a la vez que resuelven mejor los conflictos.
Otras
características de los niños emocionalmente inteligentes es que tienen
menos probabilidades den recurrir a una conducta autodestructiva,
(como drogas, alcohol, embarazo adolescente), tienen más amigos,
gozan de mayor capacidad para controlar los impulsos y son más
felices, saludables y exitosos.
"La
inteligencia emocional es lo que antes se llamaba sabiduría, o
madurez, o instinto social", explica la psicóloga Gilda
Moreno, del Miami Children Hospital. "Es poder
desarrollarse bien dentro de su ambiente de una manera inteligente,
porque la vida es un equilibrio, y si uno tiene ese balance emocional
es más fácil alcanzar la felicidad".
Los
padres deben entender "que a los niños hay que hablarles
mucho, y hoy día nadie les está hablando", excepto la
televisión, Internet y los amigos.
Lo
más indispensable, asegura Moreno, es que los padres mantengan
una buena comunicación con sus hijos.
"Si
uno no deja que los niños hablen, no sabemos qué lo que están
pensando. No hablarles en tono de sermón, pero sí en un tono de
que los adultos podemos ayudarlos a encontrar su propia manera de
pensar".
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