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LAS
EMOCIONES Y
EL
TEMPERAMENTO HEREDADO
El
temperamento se lleva en la sangre. Algunas crías de caballo
o perro son asustadizas, otras son tranquilas. Estas características
a veces pueden ser efectos secundarios de algún otro rasgo
que ha sido seleccionado, como la velocidad de la carrera, pero
el temperamento también se puede seleccionar por sí mismo.
En realidad, la cría selectiva se ha utilizado para crear
linajes de ratas y ratones para que sean muy tímidos o muy
valientes.
Por
ejemplo, las ratas normalmente no se reúnen en espacios al
aire libre, lo cual tiene mucho sentido desde el punto de
vista evolutivo: los lugares al aire libre no están
protegidos para resguardarse de los depredadores de tierra y
aire, y pueden ser muy peligrosos para los roedores.
Probablemente, a los roedores del pasado que solían merodear
por zonas al aire libre no les fue bien en la lucha por la
supervivencia, mientas que aquellos que se escurrían en el
cobijo más próximo sobrevivieron.
Los
psicólogos crearon un dispositivo para estudiar esta
conducta, una pista de arena circular bien iluminada llamada
‘campo abierto’. Si se coloca una rata de huerta en el
centro del campo abierto, saldrá disparada en línea recta
hacia la pared, que es el lugar disponible más protegido.
Las ratas también eliminan excrementos y, como las
personas, pueden ‘cagarse de miedo’. La eliminación
de excrementos está controlada por el SNA (Sistema Nervioso
Autónomo), y la cantidad de bolitas fecales eliminadas
constituye una unidad de medición fiable de la actividad del
SNA. La eliminación de bolitas fecales a campo abierto o
en otras situaciones potencialmente peligrosas se ha
convertido en una unidad de medición del miedo bastante
corriente en los roedores.
Sin
embargo, no todas las ratas eliminan la misma cantidad de
bolitas a campo abierto, y la cantidad que elimina una rata
tiende a ser bastante constante. Si se separan en dos
grandes grupos –las ratas que eliminan más bolitas
fecales y las que eliminan menos bolitas en el campo abierto-
y después se crían teniendo en cuenta este rasgo, con el
paso de varias generaciones se pueden formar linajes de ratas
tímidas y valientes. Las ratas que tienden a eliminar
menos bolitas actúan con más valentía en el campo
abierto, es decir, permanecen más tiempo en la zona
desprotegida, como demuestra una gran variedad de pruebas.
Tomando en consideración este ejemplo, resulta fácil
imaginar que los rasgos de la personalidad lleguen a formar
parte de una familia o incluso de una cultura. Sólo se
precisa un par de generaciones criadas en la endogamia con una
variedad genética limitada para comenzar a establecer rasgos
significativos de la conducta.
De
hecho, hay bastantes pruebas que demuestran que existe un
elemento genético en la conducta humana del miedo. Por
ejemplo, los gemelos monocigóticos, incluso los que se han
criado en ambientes diferentes, se parecen mucho más
respecto al miedo que los mellizos bicigóticos que han vivido bajo un mimo techo. Esta conclusión se
aplica por igual a muchos aspectos, como la timidez, la
preocupación, el miedo a los desconocidos, introversión/extroversión
social, etc. Del mismo modo, los trastornos fóbicos,
obsesivo-compulsivos o de ansiedad tienden a estar presentes
en familias y es más probable que ocurran en los gemelos
monocigóticos que en los gemelos bicigóticos.
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Director del Portal:
Abel Cortese |
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