LOS
MÉDICOS PONEN LA MIRA EN EL ESTRÉS PARA PREVENIR OTRAS ENFERMEDADES
(WebMD)
Recientes investigaciones en medicina alternativa han demostrado que
pese a que la medicina tradicional tiende a tratar el cuerpo y la
mente como entidades separadas, un tratamiento integral opera
mejores resultados y previene el estrés, una enfermedad cada vez más
frecuente y germen de muchas otras.
Los
médicos convencionales son cada vez más especializados. Los cardiólogos,
por ejemplo, concentran su atención en el corazón y es posible que
olviden cuán necesario es estar al tanto de la condición
emocional del paciente para prevenir complicaciones cardíacas.
La
doctora Erminia Guarneri, de la Fundación Scripps para la Medicina y la Ciencia, afirma que la medicina
occidental debe modificar este tipo de práctica.
"Tenemos
que mirar más allá de la curación física. Tenemos que considerar a
la persona como un todo porque los aspectos mental, emocional y hasta
espiritual son factores claves en el proceso de curación y no pueden
ser separados de los físico", señaló Guarneri.
Un
estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard reveló
que las víctimas de ataques cardíacos que aprenden a mantener la
calma durante conflictos emocionales reducen casi a la mitad el riesgo
de sufrir otro ataque.
Investigaciones
similares de la Clínica Mayo concluyeron el indicador más
claro de posibles complicaciones cardíacas es el estrés psicológico,
enfermedad que contribuye a muchas otras.
Un
estudio realizado a lo largo de 20 años con 730 pacientes cardíacos reveló que aquellos que sufrían de depresión eran un 70 por
ciento más propensos a sufrir un ataque cardíaco.
La
hipertensión, diabetes y enfermedades cardíacas se ven agravadas
por el estrés y se hace cada vez más necesario encontrar formas
más efectivas de curarlo para evitar problemas de salud posteriores.
OPCIONES
PARA UN TRATAMIENTO INTEGRAL
La Asociación de Cardiología de Estados Unidos recomienda
a los pacientes que padecen de hipertensión que acompañen el
tratamiento tradicional con técnicas de meditación.
Un
estudio realizado en varones y mujeres reveló que aquellos que
meditaban dos veces por día durante veinte minutos por sesión reducían
de forma considerable su presión sanguínea.
También
los grupos de apoyo parecen tener buenos resultados y aumentan las
expectativas de vida de los pacientes. Los enfermos cardíacos que participan
en sesiones grupales de 90 minutos cada semana reflejan progresos
notables.
Más
allá de optar por un grupo de apoyo, tener un confidente, hacer
ejercicio, mantener una dieta baja en grasas, ser vegetariano, meditar
o utilizar una técnica alternativa, es vital recordarle al médico
que enfrente nuestro caso como un todo.
Asegurarse
de que el médico no está concentrándose únicamente en el órgano
a tratar puede ser muy beneficioso. "Esta es realmente la
esencia de una medicina integrada, tener lo mejor de ambos
mundos", indicó Guarneri. |