LA
RELAJACION PROFUNDA (III)
Existen dos grandes métodos
de relajación: el del Dr. Johann Schultz y el del Dr. Edmond Jacobson. El del primero
no difiere mucho de las técnicas
yoguis, ya que enseña a relajar un grupo muscular por imaginación del estado al que se pretende llegar.
El método del Dr. Jacobson procede directamente de sus trabajos sobre el sistema
neuro-muscular. Observó que los sobresaltos
involuntarios, en el hombre, se producen más fácilmente cuanto
más tenso está. Si por casualidad se encuentra uno completamente distendido, es muy
probable que no haya sobresaltos ni perturbaciones nerviosas.
El
método de J.H. Schultz,
fue el primero en
aparecer. También llamado entrenamiento
autógeno, es actualmente el método de relajación más usado en
Europa. Es el que ha dado lugar a la mayor
cantidad de trabajos fisiológicos y psicológicos, permitiendo
precisar las modificaciones
generales del organismo que comporta este método, responsables de
su acción sobre toda la
personalidad de un individuo.
Como
nos parece el método más
importante y tiene directa
relación con la autosugestión y la visualización, hemos
optado por el desarrollo del entrenamiento
autógeno.
Señalemos
en primer lugar que la relajación
controlada va acompañada de quietud
mental, es un ejercicio que permite la obtención de la calma también en el dominio
psíquico.
Las
primeras etapas son musculares,
las últimas conducen a la ‘relajación
psíquica’.
Es
muy importante destacar que SOLO LA REALIZACION EXACTA Y PERSEVERANTE
DE LOS EJERCICIOS GARANTIZA UN PROGRESO EN EL APRENDIZAJE, Y
RESULTADOS DURADEROS. Como en casi cualquier otro aprendizaje, se
necesita disciplina, y una
cierta progresión regular de la práctica.
(Sobre
el orden a seguir en el ejercicio, conviene destacar que obedece a la
siguiente razón : los músculos largos -brazos y piernas - son bastante
más fáciles de relajar que los músculos cortos - los de la cara).
Muchas
personas enfrentan grandes
dificultades al abordar la práctica de la relajación, y abandonan pronto, convencidas de que es imposible lograrla. Esto
es lógico y no hay que apresurarse a emitir ese juicio.
Porque
basta un poco de perseverancia, y todo se termina encaminando.
Persistir en este tipo de prácticas vale la pena, ya que se mejora nuestra perfomance
psicosomática con recursos
naturales, sin apelar a ayudas
artificiales. Si se padece de insomnio, de stress o extrema
ansiedad, tenemos que optar por alguno de esos dos caminos.
La
práctica de la relajación es un camino natural,
porque en el plano psicológico,
tomar medicamentos es un acto fundamentalmente pasivo. No tiene ningún valor educativo
o reeducativo, estimula la actitud
de ‘dejar hacer’ del individuo.
Por
el contrario, con las terapias activas - por ejemplo, la práctica de la relajación - se revaloriza la personalidad, y se aumenta la responsabilidad propia.
LA
PRÁCTICA
Al
principio de la práctica se harán ejercicios
breves: de dos a tres
minutos.
Los
ejercicios se harán al ritmo de
dos o tres veces al día, durante el lapso mencionado, y podrán ser más largos después, tanto como se quiera. Se integrarán en la vida cotidiana como
cualquier otro ejercicio psico-higiénico.
LAS
MEJORES CONDICIONES PARA LA PRÁCTICA SON:
Habitación
serena, temperatura media, semioscuridad que atenúe o suprima los estímulos
exteriores. Ropa cómoda.
Dice
un especialista: “El
entrenamiento necesita en primer lugar recogimiento y concentración,
que se oponen a la dispersión y distracción, frecuente en los
sujetos agotados. Cerrar los ojos, desprenderse del mundo exterior,
reencontrarse solo consigo mismo, son otros tantos componentes del
recogimiento”.
En cuanto
a la postura, debe generar
las mínimas tensiones
musculares.
La
mejor posición es la de acostado;
si se realiza sentado, conviene que sea en un sillón con respaldo
alto y los brazos anchos.
Con la espalda bien apoyada.
Los efectos más notorios de
la relajación son la PESADEZ y el CALOR (vasodilatación).
En un buen ejercicio de relajación la elevación de la temperatura a nivel del dorso de la mano es de 1 a
1,5 grados.
Por
lo tanto, el trabajo fundamental a realizar en la práctica es producir
la sensación de pesadez y calor.
el
entrenamiento comienza por
el brazo derecho (o izquierdo para los zurdos). Trabajar de
golpe con todo el organismo es un error, porque la concentración (no dominada) trata de efectuarse en un campo demasiado
extenso.
Los
efectos relajantes se van
logrando con la enunciaciÓn ( o AFIRMACIÓN) del estado
que se busca. Se comienza diciendo
mentalmente: “Mi
brazo derecho (o izquierdo) está pesado y caliente, muy pesado y muy
caliente”. Todo el entrenamiento, en realidad, podría ser
considerado un DIÁLOGO con el
cuerpo.
El Dr. Schultz no
es la única autoridad médica que ha destacado -aplicándolas- el
valor de las afirmaciones y las representaciones.
Entre las innumerables autoridades médicas que lo recomiendan,
podemos destacar al Dr. Emile
Coué, uno de los más conocidos profesionales que trabajó
durante años con autosugestión.
Otra autoridad médica, por ejemplo, es el Dr. Davis H. Fink, quien
en su obra ‘LIBERACION DE UNA
TENSION NERVIOSA’, recomienda
claramente que le HABLEMOS a
nuestro cuerpo.
Volviendo
a la PESADEZ, se sabe que
esa sensación no puede existir en un período de contracción
muscular.
IMPORTANTE:
Para alcanzar sin problemas esas sensaciones es necesario evitar la crispación
mental sobre ‘la idea’ de pesadez (o la de calor) del brazo.
También debe evitarse la repetición
mecánica.
Una
vez que el brazo derecho se siente pesado y caliente,
se repite la fórmula con el brazo izquierdo: “Mi brazo izquierdo
está pesado y caliente, muy pesado y
muy caliente”.
Se
continúa sin apresuramiento, y procediendo sólo cuando cada parte
del cuerpo se siente ‘PESADA
Y CALIENTE’, en este orden:
1. MANOS
- BRAZOS
2. PIES
-PIERNAS
3. TORAX
4. BAJO
VIENTRE
5. HOMBROS
6. CUELLO
7. ROSTRO
8. BOCA
9. OJOS
10. FRENTE.
Al
llegar a la frente, la
frase clave se transforma en: “mi
frente está agradablemente fresca”, ya que una vasocontracción del dominio cefálico comportará
una sensación de frescor agradable en la región de la frente, descongestionante
y refrescante.
Las
manos y los ojos revisten particular importancia. Dice un
especialista: “Los
ojos y las manos expresan más que ninguna otra zona corporal nuestros
estados anímicos. Ellos hablan de nuestras emociones y sentimientos.
Son las zonas de mayor atención a relajar, ya que al tenerlos así
durante todo el día, es una protección contra el miedo, la ira, la
aprensión y la excitación”.
Un
factor clave en la relajación es el proceso
respiratorio. Es preciso concentrarse en la respiración sin
alterar su ritmo o profundidad. Intercalar cada tanto, entre las
otras, la fórmula ‘ESTOY
RESPIRANDO EN FORMA TOTALMENTE TRANQUILA’. Cualquier modificación
voluntaria puede tener efectos
perturbadores e implicar
contracciones musculares.
Al
terminar el ejercicio, PARA SALIR DEL ESTADO DE
PROFUNDA RELAJACIÓN: efectuar movimientos
sucesivos; hacer varias flexiones y extensiones enérgicas con los brazos, inspirar
fuertemente, abrir los ojos, y desperezarse.
Durante
la práctica es posible quedarse dormido, lo cual debe ser tomado como un buen síntoma.
PARA PRACTICAR LA RELAJACIÓN
AL
DORMIRSE:
1. RELAJACION DE TODO EL CUERPO
2. RELAJACION DE LA CARA
3. RELAJACION DE OJOS Y MANDIBULA
4.
NEGRURA EN TODA LA MENTE. (IMAGINAR UN TELON NEGRO, O SIMPLEMENTE
PROYECTAR CON LA IMAGINACION UNA ABSOLUTA OSCURIDAD)
|