UNA EDUCACIÓN MOTIVADORA
La idea de que
nosotros, los padres o los maestros, somos los programadores de la
mente de nuestros hijos no es una mera especulación. Está demostrado
que de todas las influencias que condicionan el futuro de nuestros
hijos, las más importantes son las nuestras.
Shad
Heklmstetter
En
aquellos casos en que la motivación de un adulto depende
constantemente de alguien a quien amar o que le empuje hacia la acción,
siempre se encuentra en la infancia la raíz del problema. Un niño
cuyos resultados hayan sido evaluados únicamente según su capacidad
de agradar o calmar a sus padres, profesores, etc, se convertirá como
un impulsor interior que puede ser controlado con autonomía. Esta
persona tendrá unas creencias acerca de la motivación enraizadas en
su subconsciente de este tipo:
- "No
vale la pena intentar algo a menos que sea justa y generosamente
recompensada"
- "La
única razón por la cual vale la pena esforzarse y actuar con
responsabilidad es minimizar el riesgo de ser castigado o herido
por los demás".
Hasta
que tuve hijos, no me di cuenta de la facilidad con la que se inculcan
esas creencias en el subconsciente de un niño.
A
pesar de mis conocimientos sobre la psicología del niño, estuve a
puntos de caer en la tentación de aplicar a mis hijas la técnica de
las recompensas o de las amenazas. Cuanto más importante era el
objetivo ( mío y suyo), más tentada estaba de utilizarla. Fue
relativamente fácil adoptar una conducta correcta para estimularlas a
limpiar una habitación o cuidar de su aspecto, pero cuando comencé a
preocuparme por los resultados escolares o el cuidado de su salud, me
encontré recurriendo a las promesas o a las amenazas.
Mi
experiencia personal me ayudó a darme cuenta de que pocas veces los
errores cometidos por los padres respecto a la motivación de sus
hijos son maliciosos. Suelen estar provocados porque quieren a sus
hijos y desean que tengan las cualidades necesarias para sobrevivir.
Los padres no tienen la menor idea del efecto nocivo a largo plazo de
este tipo de estrategias, Muchos de los qe lo saben y valoran el hecho
de estimular la automotivación, están demasiado tensos o inseguros
de sí mismos para hacerlo y no pueden dejar de utilizar estos métodos
más drásticos cuyos beneficios son inmediatos.
Por
lo tanto, los ejercicios de este capítulo pueden ayudarnos a
desarrollar nuevas estrategias y conductas en este sentido o nos
permitirán revisar y darnos cuenta de cómo poner en práctica las
buenas intenciones.
Si
le cuesta convencer a su hijo para que haga una tarea determinada o
que se sienta más motivado, indico a continuación los pasos que ha
de seguir:
Primer
Paso:
Deje
inmediatamente de decirle lo que debería hacer o no hacer. Hablar a oídos
sordos empeora la situación.
Segundo
Paso:
Vuelva la atención hacia
usted mismo y considere los posibles cambios o acciones positivas que
podría hacer.
Tercer
paso:
No
se concentre en el problema específico presente y observe con más
detenimiento la vida de su hijo y sus progresos. Este tipo de revisión
resuelve mejor el problema largo plazo, porque revela las causas en
sus raíces.
Sé que es difícil seguir estos pasos cuando se está emocional y físicamente
agotado.
He seleccionado las tres
áreas de comportamiento más importantes para la automotivación. Cada
parte contiene tres palabras clave para enfocar sus preguntas.
- Tolerancia,
verdad y confianza: una relación enriquecedora
En
mi relación con mis hijos les doy bastante...
¿Confianza?
· ¿Les
doy bastante espacio y estímulo para que hagan las cosas por ellos
mismos?
· ¿Cuántas
veces les manifiesto verbalmente mi confianza en sus habilidades y
potencia?
· ¿Les
hago saber que confío plenamente en su capacidad para encontrar sus
propios límites, tanto en la fuerza como en la debilidad?
¿Tolerancia?
- ¿Les
comunico con un mensaje claro que los errores no son
necesariamente malos y que se aprende de los mismos?
- ¿Les
digo claramente que somos diferentes y que disfruto de su
individualidad?
- ¿Les
estoy dando la oportunidad de considerar y probar valores e ideas
con las que no estoy de acuerdo?
- ¿Les
permito quedarse bastante tiempo en un estado de confusión para
tener realmente la posibilidad de concebir sus propias ideas de
una manera creadora.
¿Verdad?
- ¿Les
estoy dando respuestas honestas o intento a veces eludirlas por
temor a herirlos o provocar un conflicto?
- ¿Les
estoy dando una visión demasiado protectora y poco nítida del
mundo y de la gente?
- ¿Hago
que algunas tareas parezcan más duras o más fáciles de lo que
son en realidad?
- TENTACIÓN,
EMOCIONES INTENSAS Y SATISFACCIONES: UN AMBIENTE ESTIMULANTE
¿Tentaciones?
- ¿Hay
suficientes libros, revistas, imágenes, vídeos, cintas, Cd
interesantes para ellos en la casa?
- ¿Les
estoy dando suficientes oportunidades de trabajar, practicar algo,
etc. A largo plazo? ¿Pueden probar el fruto del éxito que
buscan?
Les
estoy dando la oportunidad de conocer gente que ha triunfado para que
les estimulen?
¿Emociones fuertes?
- ¿les
ofrezco una vida cotidiana apasionante?
- ¿Estoy
segura de que tienen suficientes objetivos a corto plazo para que
puedan sentir regularmente la excitación que acostumbra a
producir en el ser humano mucho éxito?
- ¿hago
algo para ayudarles con sus deberes más aburridos o revidsar sus
lecciones de una forma más estimulante y divertida?
- ¿Están
nuestras vacaciones orientadas hacia mi propio descanso? ¿Disponemos
de ocasiones para compartir experiencias apasionantes y algunos
retos?
- ¿Tenemos
bastantes oportunidades de sentir la emoción de un descubrimiento
o de una aventura?
¿Gustos?
- ¿Les
proporciono muy pocos o demasiados caprichos?
- ¿Los
gustos que les doy son adecuados para su edad y sus intereses
actuales¿ ¿He estado demasiado ocipado para darme cuenta de llo
que les gusta?
- ¿Les
estoy demostrando que los regalos no siempre se compran con dinero
y que los mejores no cuestan nada?
- ¿Estoy
seguro de no dar siempre los regalos como recompensa a un éxito?
¿Seguro que los doy también en los períodos más difíciles,
cuando más se necesitan?
- ¿Estoy
estimulando a mis hijos para que ellos mismos se premien o estoy
aferrándome demasiado a mi poder en este sentido?
- ¿Tengo
siempre cuidado de asegurarme de que haya un tiempo adecuado para
los regalos ; por ejemplo, para curar las penas después de un revés
o una desilusión p tiendo a precipitarme hacia el próximo reto?
3.
HERRAMIENTAS, TÁCTICAS Y PRUEBAS: ENTRENAMIENTO PRÁCTICO
Estoy
seguro de que mis hijos tienen las...
¿Herramientas?
- ¿Tienen
mis hijos las ayudas más modernas necesarias para su trabajo?
- ¿Son
injustas mis expectativas si espero que mis hijos se las arreglen
sin un libro, una computadora, una raqueta de tenis, etc., porque
otros han conseguido salir adelante sin ellos?
¿Tácticas?
- ¿Estoy
dedicando bastante tiempo a mis hijos para ayudarlos a solucionar
sus problemas, a resolver sus dificultades en sus relaciones
afectivas o con sus conflictos emocionales?
- ¿Les
estoy dando consejos con demasiada premura acerca de lo que tendrían
que hacer?
- ¿Tengo
tendencia a precipitarme, ofreciendo soluciones tipo
"curitas", cuando siento el dolor de mis hijos?
- ¿Estoy
observando si mis hijos adoptan sus planteos paso a paso?
¿Tests?
- ¿Estoy
seguro de que mis hijos se dan cuenta de sus progresos?
- ¿Tengo
cuidado en no precipitarme con mis propios juicios, antes de que
puedan evaluar sus propios progresos?
- ¿Les
estoy dando suficientes oportunidades para que pongan en práctica
sus conocimientos o ideas en situaciones relativamente sencillas,
para que puedan evitar errores innecesarios y embarazosos?
- ¿Estoy
seguro de que sus profesores y entrenadores son competentes y están
dispuestos a evaluarles objetivamente?
- ¿Les
explico a mis hijos que no todas las pruebas, competiciones o
evaluaciones se juzgan objetivamente? ¿Estoy seguro de dedicarles
bastante tiempo para explicarles cómo comportarse en ese caso y cómo
superar una nota injusta?
Anote de esta lista
anterior tres objetivos realistas.
Gael
Linderfield. "Automotivación"
Editorial: Integral
|