DIEZ
REGLAS PARA PADRES SOBRE PREVENCIÓN SOBRE USO DE DROGAS EN NIÑOS Y
ADOLESCENTES
1. Establecer un estándar
familiar acerca del uso de sustancias.
Dichas reglas deben ser comunicadas antes de la pubertad. Los
chicos deben saber cuáles son las expectativas de sus padres para
cuando sean adolescentes: que no fumen, no ingieran bebidas alcohólicas,
no usen marihuana y otras drogas. Cada familia debe establecer
sus propias reglas. Dichas reglas deben ser repetidas con
frecuencia, cuando se da la ocasión, (por ejemplo la muerte de un
conocido por cáncer de pulmón, un accidente grave asociado con
intoxicación alcohólica, etc.).
2. Establecer
consecuencias por no cumplir con las reglas.
Las penalidades no necesitan ser represivas, ni excesivas,
simplemente deben ser anunciadas de antemano y mantenidas en forma
consistente. Puede ser útil establecerlas con la participación
de los hijos, al comienzo de su adolescencia. Ejemplos: pérdidas
de privilegios, restricción del uso de teléfono, "arresto
domiciliario", etc.
3. Dedicar una porción
de tiempo todos los días para conversar con los hijos acerca de lo
que está pasando en sus vidas, cómo se sienten, qué es lo que
piensan.
Debe dejárselas hablar, no es necesario tener la respuesta, sino
escuchar atentamente, respetando sus experiencias y sentimientos.
4. Ayudar a los hijos
a que establezcan objetivos personales.
Estas metas pueden ser académicas, atléticas y sociales. Los
objetivos deben ser a corto plazo (este mes) y a largo plazo (un año
a dos). Es importante enseñarle a los hijos a tolerar sus
inevitables fracasos, enseñándoles que son oportunidades para
crecer y no para desanimarse.
5. Conocer a los
amigos de los hijos.
Conocer también a los padres, encontrarse con ellos y compartir
conocimientos.
6. Ayudar a los hijos
a que se sientan bien con respecto a sí mismos y sus éxitos, pequeños
y grandes.
Esto significa entusiasmarse por lo que los atrae. La vida es
una aventura que vale la pena compartir con los hijos, que crecerán
rápidamente y se irán en pocos años del hogar.
7. Debe haber un
sistema establecido para la resolución de conflictos.
Los hijos a veces no están de acuerdo con todos los reglamentos de
la casa. La realidad es que los padres están a cargo de la
familia y por ende, sus decisiones constituyen los reglamentos.
Pero la mejor manera de mantener la autoridad es cuando los padres
se mantiene abiertos a las peticiones de sus hijos. Es útil
establecer un proceso de apelación que incluya una consulta con
alguien respetado por ambas partes (otro miembro de la familia, un médico,
un vecino respetado, un sacerdote, etc.). Los padres pueden usar
este mismo sistema cuando hay desacuerdos profundos entre ellos
acerca de cómo educar a sus hijos, sin demostrar desacuerdos en
presencia de ellos. Los padres más exitosos son los que se
mantienen abiertos a nuevos aprendizajes y se adaptan a los cambios,
a menudo totalmente imprevistos.
8. Hablar acerca del
futuro de los hijos desde una edad temprana y frecuentemente.
¿Qué esperan de sus hijos? ¿Qué pueden esperar ellos de sus
padres? Los hijos deben saber que el tiempo que vivirán con
sus padres es limitado, que serán adultos y se irán del hogar y
que en ese momento pagarán sus cuentas y establecerán sus reglas.
Dicho cambio varía en las diversas clases sociales, pero
habitualmente se da entre los dieciocho y los veinticinco años.
En la realidad los hijos se transforman en adultos cuando dejan el
hogar paterno y se mantienen financieramente, más que con la mayoría
de edad legal. Hasta tanto los hijos no sean adultos
independientes, deberán aceptar la autoridad parental. Por
supuesto que dicha autoridad debe ser ejercida para beneficio de los
hijos.
9. Los hijos deben
ser disfrutados.
Una de las felicidades más grandes de la vida es tener a los hijos
en la casa. Los padres deben trabajar con los hijos para que
el hogar sea un lugar positivo para todos. Esto significa
trabajo de equipo y respeto mutuo.
10. Ser un
padre/madre "metido/a".
Es importante hacerle preguntas a los hijos, saber dónde están y
con quien. Esta información es necesaria para ser padres
efectivos. No se puede volar con los ojos vendados y evitar un
desastre cuando se es piloto de una familia. Los hijos deben
saber porqué los padres son metidos: porque se trata del trabajo de ser padres y porque se los
quiere.
Dr. Robert Du
Pont, ex director de/ Instituto Nacional de Abuso de Drogas de
Estados Unidos.
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