La
inteligencia es la que nos permite ir encontrando caminos cuando vamos
por la vida hacia lo desconocido.
Podría
definirse como la especial disposición para encontrarle solución a los
problemas.
Pero
es también la facultad de producir, con las ideas de que dispone,
nuevas ideas, que a su vez multiplican la posibilidad de producir otras
ideas, indefinidamente.
La
inteligencia que encuentra soluciones para los problemas es la misma que
crea las obras del pensamiento.
Crear
una obra y resolver un problema es inventar nuevas ideas.
Se
inventan nuevas ideas relacionando las que ya se poseen.
No
hay ningún pensamiento que no provenga de otro.
La
palabra "inteligencia" proviene del latín intelligentia,
"entre-ligare", unir, unir de nuevo, es decir, relacionar.
La
inteligencia es una aptitud.
¿Aptitud
para qué?
Aptitud
para encontrar relaciones y para relacionar.
Es
la facultad de relacionar pensamientos para producir pensamientos
nuevos.
Inteligencia es la capacidad de entender.
¿Entender
qué?
Relaciones.
Las
que existen entre una cosa y las otras, y las que pueden llegara
existir.
Siendo
así, será más inteligente aquel que tenga una mayor facilidad para
detectar relaciones y para relacionar.
¿Cómo
se puede contribuir entonces ala mayor inteligencia de una persona?
Facilitándole la manera de establecer relaciones.
Todo
es relación
Y
todo tiene relación con todo.
Todos
los seres, es decir, todas las cosas a las que se les pueda atribuirla
noción de ser, están relacionadas, porque siempre hay al menos una
idea
Que
les es común: todas son.
La
materia no es otra cosa que relación.
Con
las mismas partículas elementales se forman todos los cuerpos del mundo
visible, lo que varía es la "relación" existente entre
ellas.
Lo
que en realidad buscaban los alquimistas, aunque no lo supieran, era un
Medio de Relación que les permitiera la transmutación de las cosas.
Y
ese sueño de los alquimistas está siendo realizado por la ciencia,
hasta el punto de que nos será posible crear cualquier materia nueva,
mediante cambios en la relación de las partículas elementales.
La
relación produce algo más que lo contenido en los elementos
relacionados. El
uno
siempre es dos.
La
unidad es la unidad, pero al mismo tiempo es la unidad relacionada con
ella misma
y la unidad relacionada con su entorno, que es parte constitutiva de
ella misma. Cuando tengo dos, ya tengo todos los números.
Pintar
no es otra cosa que relacionar formas y colores.
Componer
música, relacionar sensaciones auditivas.
Y
toda la música del mundo se ha escrito con siete sonidos.
Escribir,
relacionar palabras y significados.
Toda
palabra es metáfora.
Y
toda metáfora, una relación nueva.
Por
eso, toda palabra es la expresión de un acto de magia.
Las
palabras corrientes son metáforas que por el uso han dejado de serlo.
Y
allí están, en el diccionario, quietas, inmóviles, como un pájaro
dormido a la orilla del camino, a la espera de un mago que se detenga,
se incline ante él, lo tome entre las manos y le comunique aliento de
nueva vida, para volar de nuevo.
Todo
cuanto existe es metáfora.
El
universo
entero es una gran metáfora.
Y
el hombre, la metáfora maestra de Dios.
No
se escribe nada nuevo; siempre es lo mismo, que, al relacionarlo de
manera diferente, es nuevo.
No
hay que buscar cosas nuevas, que sería imposible encontrar, porque no
existen. Lo que hay que encontrar son nuevas relaciones entre las cosas
que ya conocemos. Tanto descubrir como innovar no es sino relacionar dos
situaciones por primera vez. Estamos relacionando constantemente.
Relacionar,
relacionar, relacionar.... relacionar todas las cosas en las que se
piense, y todas aquellas en las que se puede pensar.
Se
ha dicho que "pensar es recordar".
Por
ese camino también llegamos ala afirmación de que pensar es
relacionar.
La
memoria no consiste, como se cree generalmente, en traer al presente
pensamientos archivados en nuestro cerebro como si se tratara de entes
individuales con existencia propia, debidamente dispuestos en una
especie de estantes, de los cuales se toman para utilizarlos en el
momento oportuno.
Cada
recuerdo surge de la correspondiente conexión entre circuitos neurónicos.
Memorizar, entonces, también es relacionar.
Relacionar,
en este caso, circuitos de células nerviosas.
Por
otra parte, recordamos sin problema una cosa cuando hemos logrado
relacionarla con otra cuyo circuito se "enciende" con
facilidad por su frecuente uso, es decir, cuando hemos fijado una relación
permanente entre los circuitos de ambas; tener buena memoria significa
haber organizado esas relaciones.
Sin
algún tipo de organización es difícil recordar hasta los datos más
simples; con ella es posible recordar aun los más numerosos y
complejos.
Además,
la frase "pensar es recordar" significa también que cada
pensamiento que surge en la mente estimula la memoria y se relaciona de
inmediato con otros que ésta, a través de esa conexión de circuitos,
puede ofrecer.
Pensar
es relacionar una idea que se tiene con otra idea que ya se tenía.
Esto es posible gracias al mecanismo de la memoria.
Por
tanto, también desde este punto de vista, es absolutamente cierto que
pensar es recordar'.
Y,
si pensar es recordar, un pensamiento nuevo no es pensamiento hasta que
no se ha relacionado con otro pensamiento antiguo, es decir, hasta que
el mismo no ha sido de alguna manera "recordado".
Todo
pensamiento es un recuerdo y todo recuerdo, como hemos visto, una relación
entre circuitos.
Por
tanto, todo pensamiento en sí mismo es una relación entre éstos, y
pensar no será otra cosa que establecer relaciones entre circuitos
diferentes.
Y
todo lo que ayude a relacionarlos, ayudará a pensar.
La
ayuda puede ser de carácter neurofisiológico.
CÓMO DESARROLLAR LA INTELIGENCIA 10