No
tenemos porque ir al cementerio rodeados de tantos fantasmas de lo que
pudimos haber sido.
Nos
pueden acompañar las imágenes vivas de todo aquello que en realidad
fuimos.
Nadie está llamado a desempeñar en la vida un solo papel.
No
se debe considerar que cada persona tiene una sola vocación.
Muy
bien, lo que existe es una "multivocacionalidad".
Y
esto en un doble sentido: al mismo tiempo se pueden tener dos o más
vocaciones con la misma intensidad de presencia; y ellas pueden
modificarse y cambiar a lo largo del tiempo.
Para
todos nosotros, la única vocación permanente es la vocación de vivir.
Y
en cuanto a los artistas y a los científicos, no creo que posean
ninguna vocación específica, sino la de ser artistas y científicos.
No
hay químicos y biólogos: hay científicos.
No
hay poetas y novelistas: hay escritores.
No
hay escritores y pintores y músicos: hay artistas.
Y
científicos y artistas son lo mismo: creadores.
Y
a unos y a otros los impulsa la misma vocación: la vocación de crear.
La
fuente de la creación es la misma, es el lenguaje en que se expresan lo
que es diferente.
Lo
que se dice de un arte, en lo que tiene esencialmente de arte, puede
decirse igualmente de cualquier otro arte.
De
lo contrario, no se está hablando de arte.
Una
obra que no re-presente el drama universal no representa nada.
La
esencia de todo acto de creación es idéntica.
Es
el mismo mecanismo el que se pone en funcionamiento para concebir un
cuadro y para componer una partitura y para los términos de un poema y
para elaborar un chiste y para realizar un invento en cualquier campo de
las ciencias y para... Esto significa que todo mecanismo de creación es
intercambiable, lo cual es de una importancia trascendental.
Si
se conoce profundamente, a través del estudio y de la práctica, los
respectivos medios y el instrumental adecuado, un sistema de pensamiento
- recordemos que toda creación es un problema de pensamiento- que se
haya utilizado con fruto en un campo específico de la actividad
creadora, puede utilizarse con los mismos beneficios en cualquier otro.
Un
Medio de Relación tiene una operatividad general.
Sus
elementos esenciales, con la adaptación y aplicación necesaria en cada
caso, pueden estar por igual al servicio de todo creador que conozca su
oficio. Todo está relacionado con todo.
La
misión de la ciencia es encontrar esas relaciones.
La
del arte, inventarlas.
Pero
el artista también encuentra y el hombre de ciencia inventa para poder
encontrar.
No
fueron los conocimientos de física que poseía Einstein-
un
mal estudiante, quien además, nunca se preocupó por las matemáticas:
los que lo llevaron a la formula E=MC2.
Esos
conocimientos estaban en manos de los sabios de la época desde mucho
antes.
E=MC2 es obra del pensamiento de un intelectual.
No
existe un creador científico que no tenga una sensibilidad artística más
o menos manifiesta, ni un creador de las bellas artes que no tenga en el
fondo de su alma un sentimiento de hermandad con los hombres de la
ciencia.
Necesariamente
el científico es un artista, y el artista, un hombre de ciencia.
En
cualquier campo de la acción humana se le puede dar la vuelta al mundo
con el único equipaje de un número limitado de reglas de aplicación
general; eso sí: muy bien conocidas, teórica y prácticamente.
Una
vez poseídas, por ejemplo, las fórmulas de la comicidad pueden
producirse situaciones cómicas indefinidamente.
Toda
obra de arte se ha construido alrededor de una estructura, de un
esqueleto organizado, que puede ser convertido en sistema para aplicarse
a otra obra de arte. La creación artística se produce a través de
medios generalizables, es decir, medios científicos, en toda la
exactitud de la palabra.
¿Convertir
del arte en una especie de ciencia no es reducirlo?
Muy
al contrario, es elevarlo: el arte asciende cuando lo bajamos de las místicas
alturas exclusivas y excluyentes del Olimpo, donde nunca en realidad ha
estado y nunca le corresponderá estar.
En
el mundo, lo que no se puede repetir, o no se puede conocer (pienso en
el "indeterminismo" de Heisenberg)
o
no es verdad.
En
arte, nunca se ha creado nada que corresponda a una ordenación de
elementos, que puede ser repetida, no en lo individual, sino en el uso
de los sistemas. De no ser así, la imitación de estilos no sería
viable.
La
técnica es una esclava de la inventiva, pero ésta a su vez también
tiene su técnica. Cuando se domina la técnica se actúa con seguridad.
Y
así es más fácil ser audaz, y sobre todo, que la audacia sea fructífera.
Las obras maestras es sumamente difícil que puedan ser hijos únicos.
Cuando
ellas se producen es porque se ha hallado una fórmula y cuando se posee
una fórmula ésta puede utilizarse después.
Por
eso, dentro de un mismo estilo, la primera obra maestra se genera; las
siguientes se fabrican.
Una
vez que se ha ideado una técnica para realizar un tipo de objeto, bien
sea libro, cuadro, partitura, estatua, lámina de acero o artículo plástico,
siempre será factible producir ese tipo de objeto una y otra vez.
Y
quien por la dedicación y el esfuerzo domine esa técnica, es creador a
méritos indiscutibles.
Pero
creador sólo es aquel que pudo inventarla.
En
el momento en que un pintor inventa un estilo y realiza, dentro de ese
estilo, su primer cuadro, es cuando es verdaderamente creador; el
segundo ya no es sino copia del primero, sin que tenga ninguna
importancia, a estos afectos, lo que se haya pintado; el primero es una
auténtica creación, los siguientes son el producto de una factoría.
Creo
que ésta es la razón por la que Picasso pudo decir, aun en el caso de
que no hubiera sido ésta su intención que él también falsificaba
cuadros, que firmaba con su propio nombre.
No
sé si algunos de Picasso podrán figurar como los mejores de la
historia de la pintura, pero sí creo que pudo haber sido el más grande
creador.
Hasta
los noventa años estuvo produciendo no solamente cuadros, sino estilos.
Cansado de repetirse a sí mismo con el pincel, en su cerebro ideaba
mundos nuevos para su pintura.
Es
por esta razón, más que por ninguna otra, por la que Picasso quedará
como un creador de proporciones gigantescas.
Y
murió joven, ya pasados los noventa años, por la misma causa: porque
siempre estuvo dispuesto a comenzar otra vez.
La
grandeza de Velázquez no radica en pintar como Velázquez.
Son
miles los que pueden pintar como Velázquez
y,
como Velázquez,
aun
mejor que Velázquez.
Cualquiera
puede copiara Velázquez.
Incluso
el mismo Velázquez.
La
grandeza de Velázquez
está
en haber inventado la "velazquicidad".
En
entonces y sólo entonces cuando es creador.
Después
ya no hace sino copiare a sí mismo, y por tanto, pasa de ser un pintor
a ser un pintante.
Hay
escritores y escribientes.
Escritor
es el que, estableciendo nuevas relaciones, transforma las realidades y
las palabras.
Escribientes
es el que copia de otro, de sí, mismo o de la realidad, por perfecta
y
meritoria que pueda ser la copia de esa última.
Hay
dibujadores y dibujantes;
Compositores
y compositantes;
Ejecutores
y ejecutantes;
Actores
y actuantes...
El
escribiente
comprende las reglas del lenguaje; el escritor, las de la vida.
Hay
quienes tienen una gran facilidad para escribir y, sin embargo, no son
escritores. Y es muy frecuente el caso de grandes escritores con grandes
dificultades en su oficio, a quienes les sucede lo mismo que a Beethoven:
más
de una vez pensó que no servía para músico- y eso antes de que le
comenzaran los problemas de audición- , porque le costaba demasiado.
Se
puede tener facilidad para pintar sin ser realmente pintor.
Y
se puede ser pintor sin tener facilidad para pintar.
Y
exactamente lo mismo puede decirse de los músicos, de los escultores o
de cualquier otro tipo de artistas.
El
pintor
no está en el pincel, sino en la cabeza: lo importante es concebir el
cuadro, no pintarlo.
Con
el pincel pinta cualquiera; con la cabeza, sólo los grandes creadores.
"Yo
llevo mis ideas conmigo durante largo, a veces muy largo tiempo, antes
de escribirlas".
¿Ideas?
¿Escribirlas?
Quien
habla así individualmente tendrá que ser un pensador.
¿Y
cómo expresa su pensamiento?
¿Con
palabras?
Su
lenguaje fue la música.
Se
trata de Beethoven.
"Mi
memoria es tan fiel, que cuando he captado un tema tengo la seguridad de
no olvidarlo, aun después de muchos años. Cambios partes, desecho,
pruebo de nuevo, tantas veces hasta sentirme conforme; entonces comienza
la elaboración en mi mente, a lo ancho y a lo largo, hacia arriba y
hacia abajo y, consciente de lo que quiero, la primera idea no me
abandona jamás.
Ella
surge, crece y se eleva; oigo y veo el cuadro en toda su amplitud, como
de un solo golpe, y mi espíritu la observa. Sólo me resta entonces la
tarea de notación en la que adelanto rápidamente, si dispongo de
tiempo para dedicarle, porque a veces tengo varias obras en elaboración;
pero estoy seguro de no confundir una con otra.
Usted
me preguntará de dónde saco mis ideas. No podría contarle con
seguridad; ellas vienen sin ser llamadas, directa o indirectamente.
Podría
alcanzarlas con la mano, al aire libre, caminando por el bosque, durante
mis paseos, en el silencio de la noche, en la mañana temprano, incitado
por impresiones que se traducen en los poetas en las palabras y en mí
en sonidos que suenan, zumban y braman, hasta que finalmente se me
aparecen como notas".
Música
son ideas.
Pintura
son ideas.
Literatura
son ideas.
Arte,
en cualquiera de sus formas, son ideas.
Arte
es creación.
La
vida misma es un proceso de constante creación.
Y
no hay creación sin re-creación.
Arte
no es reproducir, arte es transformar.
Las
figuras que se exhiben en un museo de cera cuando más se parezcan al
original tanto más perfectas son, y creo que es por esto, y no porque
están hechas de cera, por lo que esas figuras no son consideradas como
obras de arte.
En
el retrato que elabora un pintor maestro se adivina mejor la manera de
ser de una persona que a través de la más lograda de las fotografías.
¿Por
qué? Porque en aquél hay menos detalles.
Artista
es el que transforma y sólo el que transforma.
Arte
es tomar una realidad y convertirla en una realidad distinta, cambiando
las relaciones de esa realidad.
No
creo que arte sea sinónimo de belleza, como se ha considerado
tradicionalmente. Belleza es una relación armónica.
Puede
haber belleza sin arte.
Y
también arte sin belleza.
Donde
no se ha establecido una relación que antes no existía, no hay arte,
por hermosa que pueda ser la forma en que, con colores, notas o
palabras, se narra la existencia de un hecho incorporado, interna o
externamente, al mundo del artista. Y allí donde se ha creado una nueva
relación hay arte; arte bello si la relación es armónica y arte no
bello o atrevámonos a decirlo arte feo si la relación no es armónica,
pero arte en uno y otro caso.
Belleza
es una idea que se concreta armónicamente en una forma sensible o una
forma sensible de la que, armónicamente, se ha extraído una idea.
En
una obra de arte, cualquiera que fuere su característica, se conjugan
estos tres elementos:
1.
una
idea encarnable;
2.
la
persona del artista, que puede desempeñar una función nada más que
instrumental o adelantarse hasta el primer plano;
3.
y
una forma sensible, a través de la cual se procura que la idea tome
encarnadura o que la forma sensible ala realidad o presentar una forma
abstracta sin otra idea que la de la propia abstracción.
Podría
establecerse una clasificación de las obras de arte según la mayor o
menor importancia que en ella se le atribuya a uno u otros de esos tres
elementos, pero en todas existen los tres.
El
Idealismo,
por ejemplo, tiende al sacrificio de la forma sensible y tanto Realismo
como Abstraccionismo al de la idea; Clasismo representa un aminoramiento
de la importancia del elemento personal y el Romanticismo, por el
contrario, la magnificación del mismo.
Hay
dos medios para producir una obra de arte: se toma una idea y se encarna
esa idea en una cosa concreta o se toma esa cosa concreta se extrae de
ella una idea. Lo concreto debe ser a la vez abstracto y lo abstracto a
la vez concreto.
CÓMO DESARROLLAR LA INTELIGENCIA 20