LA
RESPUESTA DE RELAJACIÓN
'La
respuesta de relajación sin duda podrá ayudar a todo el mundo,
a
los sanos y a los que no lo están, a los fuertes y a los débiles,
a
los agobiados por el trabajo y a los que no tienen nada que
hacer'.
David
W. Ewing, HARVARD BUSSINESS REVIEW
Los
cambios que se producen en la "reacción
de lucha o huida" incluyen la elevación de la presión
sanguínea, del ritmo cardíaco y respiratorio, del metabolismo o
consumo de combustible, y un notable aumento del flujo sanguíneo
a los músculos de los brazos y piernas. Consideremos
que cuanto más frecuentemente se activa la reacción de lucha o
huida, más probabilidades existen de elevar la presión sanguínea,
especialmente si las circunstancias no permiten que, de hecho, se
luche o se huya.
El Dr. J. Brod -científico
checoslovaco- y sus colaboradores establecieron las características
fisiológicas de la reacción mediante un experimento clásico
en el que escogieron un grupo de adultos jóvenes, normales y
sanos, y midieron la presión sanguínea, la cantidad de sangre
bombeada por el corazón y la cantidad específica bombeada a los
músculos. Pidieron a los pacientes que se
tendieran serenamente mientras procedían a medir estas
funciones internas.
Después les plantearon la resolución
de un problema aritmético: a partir de una cifra de cuatro dígitos
como 1.194, sustraer series consecutivas de 17. El Dr.
Brod dijo 'adelante' y se les hizo restar 17 del primer número, 17 del resultado y así
sucesivamente, con el sonido de fondo de un metrónomo que
chasqueaba: tac, tac, tac. Reunió algunos amigos alrededor de los individuos para que
hicieran comentarios como: 'Yo
lo he hecho mucho mejor', etc.
Fue
fácil adivinar lo que ocurrió: aumentaron
la presión sanguínea, el flujo sanguíneo a los músculos, y el
bombeo de sangre al corazón. Demostró que esta misma
'reacción integrada de lucha o huida' no
sólo permanece latente en nuestro interior sino que puede
producirse incluso ante un sencillo desafío psicológico de la
aritmética mental bajo la presión del tiempo.
Multipliquemos
estas reacciones por lo
que nos ocurre a la mayoría de nosotros en el curso de la vida
cotidiana y resulta evidente cómo la reacción
de lucha o huida puede provocar un aumento pasajero de la
presión sanguínea.
Todos
tenemos básicamente el mismo organismo humano, que responde a los
acontecimientos que provocan tensión mediante
esta respuesta instintiva y común. Podemos disentir en lo que
nos produce tensión a nivel individual según nuestro propio
sistema de valores, pero nuestra
sociedad plantea múltiples circunstancias que producen tensión y
que nos afectan a todos.
Investigaciones
posteriores demostraron que la estimulación
crónica de la reacción de lucha o huida lleva de
un aumento pasajero de la presión sanguínea a un estado
permanente de hipertensión.
Llamamos
Respuesta de Relajación a cualquier ejercicio o práctica
consciente que actúe como una forma natural de contrarrestar la actividad excesiva del sistema
nervioso simpático relacionada con la reacción
de lucha o huida. Esto significa que la Respuesta de Relajación
puede ser útil para aliviar otras enfermedades en que la actividad
excesiva del sistema nervioso simpático es un factor
importante en su desarrollo o un efecto indeseable que la acompaña.
Pero el interés mayor de la Respuesta de Relajación en relación
con la hipertensión reside en sus aspectos preventivos.
Del
mismo modo que experimentamos ira, contento y excitación, todos
tenemos la capacidad de experimentar la Respuesta de Relajación. Se trata de una respuesta innata y natural que permanece en
nuestro interior, pero debe ser activada
por una decisión consciente.
Nuestra
sociedad occidental sólo se orienta en la dirección del empleo
de la reacción de lucha o
huida. A diferencia de la reacción de lucha o huida, que es
provocada repetidas veces como respuesta a nuestras difíciles
situaciones cotidianas y se la alcanza sin esfuerzo consciente, la
Respuesta de Relajación sólo puede ser provocada si se realiza
un trabajo consciente.
Nuestra
sociedad ha prestado muy poca atención a la importancia de la
relajación. Sin embargo, en estos tiempos nos es muy necesaria la
Respuesta de Relajación, porque nuestro
mundo cambia a un ritmo constantemente creciente. ¿Es
irracional incorporar esta capacidad innata a nuestras vidas
cotidianas haciendo una 'pausa
para la Respuesta de Relajación' en lugar de hacerla sólo
para beber un café?
Hoy
se conocen diversas formas para provocar la Respuesta de Relajación,
pero la más efectiva es la técnica
de relajación autógena.
|