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EMOCIONES
BIEN DOSIFICADAS
Qué
emociones pueden mostrarse y cuáles no, dependerá de los
modelos sociales, definidos de manera distinta, no sólo en
las diferentes culturas, sino incluso en los pequeños grupos
de la sociedad.
Cuanto mayor
es nuestra competencia social, mejor se adaptan nuestras
emociones a los 'esquemas emocionales' o reglas de expresión
que son aceptables en un contexto social. Estas determinan
quién, cuándo y qué emociones pueden manifestarse hacia
fuera y de qué manera. Dependiendo de la situación, puede
que sea necesario:
· minimizar
la emoción ('Simplemente, tenía un buen día' después de una
presentación que ha ido bien);
· exagerar
la emoción ('Buen golpe', cuando la pelota de un principiante
al menos no ha ido a parar fuera de la pista), o
· compensar
una emoción ('Lamentablemente, tenemos entradas para ir a un concierto
esta noche. De no ser así, por supuesto que nos habría
encantado venir' al recibir una invitación a un pase de
diapositivas).
Las reglas válidas
para los hombres son diferentes para las mujeres. Un
mismo comportamiento se considerará en un hombre poco
masculino y, en cambio, en una mujer se calificará de una
gran sensibilidad; en él se considerará dinámico, en ella
agresivo; en él pragmático, en ella frío y duro. Y ya que
los niños pequeños aprenden que, al recibir un regalo poco
acertado, también hay que dar las gracias y que no hay que
hacer aspavientos cuando se ha llegado el último en la
competición de esquí. Pero no es nada sencillo dosificar
las emociones al mostrarlas: un exceso de modestia,
admiración o consideración puede producir en el otro un
efecto tan irritante como la exteriorización desmedida de las
emociones.
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Director del Portal:
Abel Cortese |
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CONVIÉRTASE
EN MENTOR EMOCIONAL DE SÍ MISMO/A Y DE OTRAS PERSONAS:
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